México D.F. al 6 de Septiembre del 2005. - El fen‹meno meteorol‹gico Katrina a sido devastador por donde se le quiera ver, la fuerza con que golpeo a New Orleans y sus alrededores fue por demıs inpactante el da¦o causado a esta ciudad es fuera de toda proporci‹n de lo que un cicl‹n había registrado en los Estados Unidos de Norte América, la tragedia humana es muy triste y cuantiosa, es en estos momentos es cuando el hombre debe de dejar a un lado todas sus diferencias y unirse como un solo ente, el esfuerzo de salvamento debe de ser con un solo coraz‹n, un coraz‹n de hermandad y de piedad por los que estın sufriendo, la unidad del pueblo Americano un vez mas es trastocado, por lo tanto deben de ser una unidad de fuerza y coraje para tender la mano a los miles que por ahora estın desvalidos.Nosotros como pueblo Mexicano hemos vivido situaciones similares a las que ahora desafortunadamente viven en el país vecino, en el terremoto de 1985 los Mexicanos también fuimos trastocados en nuestra entereza como pueblo y naci‹n pero la unidad que se registr‹ en esos momento fue ejemplar, todos y cada uno de nosotros dimos de sí todo lo que estuvo en nuestras manos para salvar a un hermano, tanto nacional como internacional, la magnitud de ese terremoto fue de las proporciones y un poco mıs de lo que ahora es Katrina, en lo que respecta a mi persona en esas fechas fui voluntario en la Delegaci‹n Política mas da¦ada de todas la Ciudad (Delegaci‹n Cuhautemoc), Oficina de Orientaci‹n Informaci‹n y Quejas.
Una de las tareas que teníamos encomendadas era la identificaci‹n de cadıveres, que en es evento nos llegaban por camiones de volteo, se acopiaban en el campo de fut -bol en la parte de atrıs de la Delegaci‹n entre ellos teníamos que llevar a las personas que reclamaban a un familiar ya fuese nacional o extranjero, la tarea que les comento duro 11 días con sus respectivas noches, suministramos lamparas, carretillas, palas picos y todos los aditamentos que se requieran para ayudar a nuestra gente, ayudamos a encontrar el cuerpo de la madre de Placido Domingo en Tlatelolco, doné en lo personal una grúa y un trascavo con operador y combustible que operaron en la Cımara de Diputados de donde rescatamos gente de ellos, con vida.
Apuntamos todo esto para que sepan que sabemos perfectamente lo que
estın viviendo, esto yo lo viví a los 23 a¦os de edad, una experiencia
muy dura pero que nos dej‹ un profundo sentimiento de lo que es ayudar
al pr‹jimo, y esto lo hemos hecho en varias ocasiones y por l‹gica siempre
que existan eventos en los que la vida de los seres humanos este en
peligro lo seguiremos haciendo con agrado y con el dolor que esto conlleva.
New Orleans resurgirı de la tragedia robustamente y serı nuevamente lo que fue la capital del Jass, la capital de la hermandad por medio de la música. Como bien lo sabemos después de la tormenta viene la calma, o cuando mıs oscuro estı es cuando va a amanecer, por esto, tienen que ser lo que son un pueblo unido puesto que en las desgracias es cuando mıs unidos debemos de ser, la reconstrucci‹n traerı consigo nuevos horizontes, una nueva vida mıs alegre y arm‹nica para todos los ciudadanos de esa bella ciudad, ellos deben de sentir que no estın solos estamos con ellos en nuestra oraci‹n y en espíritu, mas pronto que tarde verın la luz y amarın mas a su ciudad puesto que en la reconstrucci‹n tendrın que estar de la mano unos con otros y esto los harı tremendamente felices.
El Ejercito Mexicano y La Armada de México tienen un experiencia única en este tipo de tareas, podemos decir que en el ımbito mundial no existen muchos Ejércitos con estos conocimientos para estas tareas como el Mexicano que a llevado adelante el Plan DN III ya por largos a¦os, esto les darı un apoyo de logística de c‹mo atacar el problema es decir por donde entrarle al rescate y ayuda a la poblaci‹n damnificada, en ellos encontrarın un compromiso y una lealtad con respecto a las víctimas fuera de serie, Ustedes podrın comprobar que la empatía entre las fuerzas armadas en este caso de salvaci‹n serı una de una empatía fenomenal, Nosotros como Mexicanos nos sentimos orgullosos de estar a í con Ustedes los Norte Americanos por medio de nuestro querido Ejercito y Fuerza Armada.
Lo único que nos resta es decirles que estamos con Ustedes en cuerpo y alma que cuentan con reales amigos tanto en la buenas como en las malas y que saldrın delante de esta catıstrofe, en nombre de mi Esposa y de un Servidor les enviamos un caluroso abrazo de hermandad y de comprensi‹n a la dura situaci‹n que estın viviendo, pero bien lo saben, que Dios los Bendice.