WASHINGTON, DC., 9 de marzo de 2006 — A pesar
de los progresos en el mundo en la mejoría del acceso a las tecnologías
de información y comunicaciones (TIC), los países pobres
siguen rezagados en la difusión de las aplicaciones de TIC en
los gobiernos, escuelas y empresas, dice el Banco Mundial en un nuevo
informe que insta a los gobiernos de los países en desarrollo
a trabajar a nivel interministerial y en asociación con el sector
privado para aumentar el alcance y el uso de las TIC.
El informe del Banco Mundial “Información y Comunicaciones
para el Desarrollo: Tendencias y Políticas mundiales” señala
los avances ocurridos en el mundo en el despliegue del acceso asequible
a las TIC, y ofrece pruebas de éxito en la utilización
de las TIC para responder a desafíos de desarrollo.
El informe, que incluye una serie de indicadores de TIC para casi 180
países, se basa en la experiencia adquirida por el Banco Mundial
gracias a su importante participación en el sector. El Banco
es el mayor donante internacional en el campo de las TIC para el desarrollo,
y tiene proyectos de TIC en más de 80 países, con una
cartera de proyectos superando los tres mil millones de dólares
americanos.
« El informe muestra que la competencia en el sector privado
es el impulso que permite aumentar el acceso a las comunicaciones para
miles de millones de personas en el mundo » dice Kathy
Sierra, Vice-Presidenta para Infraestructura, Banco Mundial.
« Pero la cooperación también es vital para asegurar
más progreso – cooperación entre los gobiernos y
el sector privado para conectar los próximos miles de millones
de personas, en el interior de llos gobiernos para poner los servicios
en línea a disposición de los ciudadanos, y entre los
países para asegurar el acceso y la conectividad al nivel regional..
»
Las fundaciones del acceso a las TIC
En los últimos cinco años, los países en desarrollo
han aumentado en forma considerable el acceso a las TIC, en particular
a los servicios telefónicos. Entre 1998 y 2005, el número
de abonados al servicio telefónico en los países en desarrollo
se multiplicó más de 30 veces. En 1980, los países
en desarrollo representaban solamente el 20 % de las líneas telefónicas
en el mundo. En 2005, el 60 % de las líneas telefónicas
del mundo se encontraba en los países en desarrollo.
Según el informe, semejante expansión fue impulsada por
la revolución tecnológica de la telefonía móvil,
así como por la competencia privada. En 2003, 130 países
tenían al menos tres proveedores competidores de servicios móviles.
La apertura a la competencia privada también atrajo enormes flujos
de inversión extranjera. Entre 1990 y 2003, por ejemplo, 122
de 154 países en desarrollo recibieron alguna inversión
extranjera directa en las telecomunicaciones, y las inversiones extranjeras
en las telecomunicaciones de los países en desarrollo aumentaron
de 2 mil millones de dólares EE. UU. en 1990, hasta alcanzar
el nivel máximo de aproximadamente los 35 mil millones de dólares.
En los años venideros, el nivel de la inversión anual
en el sector TIC de los mercados emergentes podría llegar a los
100 mil millones de dólares.
« Este informe muestra que completar la transición
hacía servicios bajo competencia y bien regulados sigue siendo
la base de la explotación de las TIC para el desarrollo. Pero
hay todavía mucho por hacer, si se considera por ejemplo que
casi la mitad de los países del mundo mantienen el monopolio
en la provisión de servicios fijos locales e internacionales,
lo que causa que los precios de la conectividad a la Internet sean exageradamente
altos e inasequibles » dice Mohsen Khalil, Director del Departamento
global de las TIC del Banco Mundial. « Si las TIC tienen que realizar
su potencial como catalizador importante del crecimiento de los ingresos
y de los progresos hacía los Objetivos de Desarrollo del Milenio,
todavía queda mucho por hacer. »
Existe por ejemplo la necesidad continua de apoyo gubernamental para
las iniciativas de acceso, explica Khalil. El informe va más
allá de la competencia sectorial justa y eficaz. También
da el perfil de asociaciones público-privadas innovadoras para
aumentar el acceso a las zonas rurales y remotas.
Lecciones aprendidas
El informe subraya que la utilización de las TIC, incluyendo
la Internet, es cada vez más importante para la productividad
y el empleo en los países en desarrollo. Un estudio sobre las
empresas de 56 países en desarrollo concluye que las empresas
que utilizan las TIC crecen más rápido, invierten más,
y son más productivas y más rentables que las que no las
usan.
El Informe 2006 sobre Información y Comunicaciones para el Desarrollo
también provee ejemplos exitosos para los países en desarrollo
con respecto a la mejoría de la utilización de las TIC.
El informe nota que numerosos países en desarrollo han adoptado
“e-estrategias” que recurren al aumento del acceso y el
uso de las TIC. Para los efectos del informe, se revisaron 40 “e-estrategias”
de países en desarrollo, y se comprobó que en más
del 85 % de los casos, estos países tienen por objetivo de difundir
el uso de las TIC en los gobiernos y las escuelas, desarrollar las infraestructuras
de telecomunicaciones, y proveer un marco legal y regulatorio adecuado,
por ejemplo.
Muchas de las e-estrategias evaluadas no dicen prácticamente
nada en cuanto a los arreglos de implementación. En particular,
los mecanismos de monitoreo y evaluación son débiles o
no-existentes. Por ejemplo, numerosos gobiernos citan la conectividad
en las escuelas como un objetivo importante de TIC. Sin embargo, muchos
países carecen de datos sobre la prevalencia de las TIC en las
escuelas, lo cual dificulta la medida de los progresos y la evaluación
de la contribución de las TIC a la educación.
El informe también aconseja que las e-estrategias desarrollen
objetivos intersectoriales claros y las intervenciones específicas
para implementarlos de manera eficaz en términos de presupuesto
y de responsabilidad de su implementación, y propone indicadores
para seguir los progresos hacía los objetivos, recalcando sin
embargo de la falta de datos disponibles.
Tablas “de un vistazo”
El informe presenta también tablas “de un vistazo”
que cubren 144 países y proveen una imagen instantánea
de los progresos alcanzados por los países en el sector de las
TIC. Estas tablas incluyen cerca de 30 indicadores de TIC, que ofrecen
datos sobre acceso, calidad, asequibilidad, eficacia y sostenibilidad,
y aplicaciones. Los datos permiten evaluación y comparación
en el tiempo (2000-2004), así como por economías, para
evaluar la capacidad, el rendimiento, los progresos y las oportunidades
en materia de TIC.
Entre las regiones en desarrollo, la tasa de acceso al telefóno
era más alta en Europa del Este y en Asia
Central, donde se duplicó entre 2000 y 2004, alcanzando las 730
líneas por cada 1.000 habitantes. Pero es en Africa Subsahariana
donde el crecimiento fue más fuerte, con una tasa que se triplicó,
aunque sigue siendo baja, hasta los 103 abonados por cada 1.000 habitantes.
Durante el mismo periodo, el crecimiento más rápido, del
370 %, fue el de los usuarios de la Internet en la región Medio
Oriente y Africa del Norte.
Christine Zhen-Wei-Qiang, economista del Banco Mundial
y uno de los editores del informe, nota que « mientras el mundo
en desarrollo ha progresado enormemente en el despliegue de la infraestructura
de base de las TIC, la situación sigue más borrosa en
lo que se refiere a la conectividad de banda ancha y al uso avanzado
de las TIC. »
« Al nivel mundial, el uso de la Internet se ha más
que cuadruplicado entre 2000 y 2005, pero las diferencias en el número
de servidores seguros de Internet, un indicador de la disponibilidad
de comercio electrónico, siguen preocupantes. Mientras las naciones
desarrolladas tienen más de 300 de estos servidores por millón
de habitantes, las naciones en desarrollo tienen menos de 2. Canadá
sólo tiene más servidores seguros que todas las naciones
en desarrollo juntas. La brecha digital es muy real, y debemos seguir
trabajando para cerrarla » dice Qiang.
Fuente: Banco Internacional para la Reconstrucción y el Desarrollo;
Banco Mundial, información bajo embargo solo para el manejo de
periodistas autorizados por el Banco.