"LA MIGRACIÓN PUEDE AUMENTAR EL BIENESTAR Y REDUCIR LA POBREZA, SEGüN PERSPECTIVAS ECONÓMICAS GLOBALES 2006"
Por:
José Ignacio Fernández Carús
CIUDAD DE WASHINGTON,
16 de noviembre de 2005.
La migración internacional puede generar un considerable aumento del
bienestar para los migrantes, sus familias y sus países de origen y
destino, si se aplican políticas tendientes a mejorar la gestión del
flujo de migrantes y facilitar la transferencia de remesas, según el
informe del Banco Mundial Perspectivas Económicas Globales
(PEG) correspondiente a 2006.
Como a escala mundial
hay casi 200 millones de migrantes, su productividad y sus ingresos
son un poderoso factor de reducción de la pobrezaÍ, seìaló Franëois
Bourguignon, economista principal y vicepresidente principal, Economía
del Desarrollo, del Banco Mundial. Las remesas, en especial,
representan, para gran número de personas, una vía importante para salir
de la pobreza. El desafío que tienen ante sí los responsables de políticas
consiste en realizar plenamente los beneficios económicos potenciales
de la migración y, al mismo tiempo, llevar a cabo la gestión de las
consecuencias sociales y políticas conexasÍ.
En el PEG de este aìo, titulado The Economic
Implications of Remittances and Migration (Consecuencias económicas
de las remesas y la migración), se prevé además la desaceleración del
crecimiento económico de los países en desarrollo, cuya tasa bajará
de 6,8% en 2004 a 5,9% en el presente aìo y a 5,7% en 2006. En términos
históricos, las tasas de crecimiento de esas economías seguirán siendo
altas, y más de dos veces mayores que las de las economías de alto ingreso,
cuyo crecimiento, según lo previsto, también se desacelerará, hasta
llegar a alrededor de 2,5% en 2005 y 2006, en comparación con 3,1% en
2004.
El aumento del precio del
petróleo, las restricciones de capacidad y el paulatino aumento de las
tasas de interés son los factores clave que han venido reduciendo la
expansión mundial. Hasta hace poco, una vigorosa demanda mundial
y el continuo aumento de los precios de los productos básicos no petroleros
han mitigado el impacto del incremento del precio del petróleo en los
países en desarrollo importadores de ese productoÍ, seìala Andrew
Burns, uno de los autores de capítulos del informe. No
obstante, se prevé que el incremento que viene experimentando el precio
del petróleo desde 2004 suscite considerables costos económicos para
las economías pobres importadoras de petróleo, que no se reflejan plenamente
en las cifras del PIBÍ.
Se estima que las repercusiones
negativas del elevado precio del petróleo en cuanto a la relación de
intercambio serán de alrededor del 3% del ingreso en los países de ingreso
bajo importadores de petróleo, que pueden verse obligados a reducir
importaciones no petroleras esenciales a menos que se adopten medidas
tendientes a asistirlos.
Cuadro 1.1
Resumen de las perspectivas mundiales

Click on the image for a larger version (30k pdf)
Uno de los riesgos que plantean
las perspectivas investigadas en el informe es la posible perturbación
de la oferta de petróleo, que podría dar lugar a precios aún mayores
de ese producto, con la potencial reducción de la producción mundial
en un 1,5% durante varios aìos. Un segundo motivo de incertidumbre es
el suscitado por los persistentes desequilibrios mundiales y el continuo
aumento de la deuda pública en los países de alto ingreso. Ello, según
se advierte en el informe, podría dar lugar a un aumento de las tasas
de interés mucho más acelerado de lo previsto y reducir las perspectivas
de crecimiento.
Los sólidos resultados económicos
recientemente logrados por los países en desarrollo indican que las
reformas de las últimas décadas han influido positivamente sobre las
tendencias en materia de crecimiento. La situación ha mejorado en Îfrica,
en que la renta per cápita aumentó un 1,8% por aìo, en pronunciado contraste
con la disminución del ingreso registrada en los aìos ochenta y noventa.
Sin embargo, queda mucho por hacer. Aunque en Îfrica al sur del Sahara
se ha tonificado el crecimiento económico y se ha reducido la incidencia
de la pobreza, el acelerado crecimiento demográfico registrado en esa
región hace que la cifra real de quienes viven con no más de US$1 por
día haya venido aumentando desde principios de la década de los ochenta
y se prevea un incremento aún mayor.
La migración ofrece
beneficios económicos potencialmente enormes
Con respecto al principal
de los temas examinados en Perspectivas Económicas Globales
del presente aìo Ùremesas y migraciónÙ, en el informe se presentan pruebas
de que un incremento del número de migrantes que dé lugar a un aumento
del 3% de la fuerza de trabajo a más tardar en 2025 podría provocar
un 0,6% de aumento del ingreso real mundial, equivalente a US$356.000
millones. Ese incremento del número de migrantes sería congruente con
la tendencia registrada por la migración en las tres últimas décadas.
Los autores llegan a la conclusión
de que [l]os beneficios son mucho mayores para los hogares de los
países en desarrollo que para los de los países ricos, pudiendo estar
próximos a los beneficios potenciales de la reforma mundial del comercio
de mercancíasÍ: los nuevos migrantes obtendrían US$162.000 millones;
los habitantes de países en desarrollo US$143.000 millones, y los de
países de ingreso alto US$51.000 millones. En el informe se recomienda
que, para lograr esos beneficios, los países en desarrollo procuren
celebrar acuerdos con los países a los que emigran sus nacionales, a
fin de mejorar las condiciones en que éstos cruzan las fronteras, buscan
y mantienen empleo y remiten parte de sus ingresos a sus países de origen.
En consonancia con el reciente
informe de la Comisión Mundial sobre Migración Internacional, en que
se insta a reconocer y reforzarÍ el papel de los migrantes como factor
de promoción del crecimiento económico, el desarrollo y la reducción
de la pobreza, en Perspectivas Económicas Globales se seìala
asimismo que las remesas y la migración deben concebirse como complemento
de los programas de desarrollo locales aplicados en los países de ingreso
bajo. La migraciónÍ, según PEG,
no debe considerarse como sustituto del desarrollo económico de
los países de origen, ya que en definitiva el desarrollo depende de
la aplicación de programas económicos nacionales bien concebidosÍ.
Según Perspectivas Económicas
Globales, los países en desarrollo confrontados con el problema
de un gran éxodo de trabajadores calificados y graduados universitarios
(la denominada fuga de cerebrosÍ) tienen la necesidad de mejorar las
condiciones de empleo público, invertir más en investigación y desarrollo,
e identificar oportunidades de empleo en su propio territorio para los
migrantes que regresen dotados de educación avanzada.
Los programas de migración
administrados, incluido el otorgamiento de visas de trabajo temporales
para migrantes escasamente capacitados en países industriales, podrían
mitigar problemas vinculados con un gran número de migrantes irregulares
y hacer posible una mayor movilización de trabajadores temporalesÍ,
según Uri Dadush, director del Grupo de análisis de las
perspectivas de desarrollo del Banco, que produce Perspectivas
Económicas Globales. Ello contribuiría a reducir considerablemente
la pobreza en los países de origen de los migrantes, entre los propios
migrantes y sus familias y, al aumentar las remesas, en la comunidad
en más amplio sentidoÍ.
Las remesas llegan
a US$232.000 millones
A escala mundial, el monto
de las remesas oficialmente registradas superó los US$232.000 millones
en 2005. De ese total, los países en desarrollo recibieron US$167.000
millones, suma que supera en más de un 100% el nivel de la asistencia
para el desarrollo de todas las fuentes. Según los autores de PEG,
las remesas enviadas por canales informales podrían incrementar en no
menos del 50% la estimación oficial, lo que haría de las remesas la
mayor fuente de capital externo para muchos países en desarrollo.
Los países receptores de
las mayores sumas de remesas registradas son India (US$21.700 millones),
China (US$21.300 millones), México (US$18.100 millones), Francia (US$12.700
millones) y Filipinas (US$11.600 millones). Los países en que las remesas
representan la mayor proporción del producto interno bruto son Tonga
(31%), República de Moldova (27,1%), Lesotho (25,8%), Haití (24,8%),
y Bosnia y Herzegovina (22,5%).
Aunque se hace hincapié en
las remesas provenientes de países desarrollados, las que proceden de
países en desarrollo Ùlas denominadas corrientes del Sur hacia el SurÍÙ
representan entre el 30% y el 45% del total de las remesas.
La migración es un fenómeno
auténticamente mundialÍ, seìala Dilip Ratha, coautor del
informe. Muchos países, tanto desarrollados como en desarrollo,
envían y reciben migrantes y envían y reciben remesasÍ.
Del análisis de las encuestas
de hogares surge que las remesas han estado vinculadas con una considerable
disminución de la pobreza (en número de personas) en varios países de
ingreso bajo, como Uganda (11%), Bangladesh (6%) y Ghana (5%). Además,
las remesas al parecer ayudan a los hogares a mantener sus niveles de
consumo en períodos de perturbaciones y adversidades económicas. También
están vinculadas con un aumento de las inversiones de los hogares en
educación y salud y con una mayor capacidad empresarial. Esas conclusiones
surgen de un reciente estudio de investigación del Banco Mundial, titulado
International Migration, Remittances and the Brain Drain, publicación
codirigida por Caglar Ozden y Maurice Schiff.
No obstante, las comisiones
aplicadas por los proveedores de servicios de remesas a las pequeìas
trasferencias habitualmente efectuadas por migrantes pobres suelen llegar
a niveles de hasta 10% a 15%. En PEG se insta
a adoptar medidas tendientes a reducir esas comisiones, cuyo monto suele
superar con creces el costo real de realización de las transacciones
respectivas. En el informe se seìala que una mayor competencia en el
mercado de transferencia de remesas daría lugar a menores comisiones,
con el consiguiente incremento de los ingresos disponibles de los migrantes
pobres y de sus incentivos a remitir más dinero a sus países de origen.
Reducción del costo
de transferencia de remesas
Mediante la reducción del
costo de remisión se promovería la utilización de canales de remisión
formales en forma más eficaz que a través de la reglamentación de los
denominados servicios informalesÍ. La reglamentación es necesaria para
reducir el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo, pero
su aplicación no debe ir en detrimento del objetivo de reducir el costo
de transmisión.
En Perspectivas Económicas
Globales se recomienda ampliar el acceso de los migrantes pobres
y sus familias a los servicios financieros formales de envío y recepción
de remesas. Ello podría lograrse promoviendo la expansión de redes bancarias,
autorizando a los bancos locales de los países de origen a operar en
el exterior, proporcionando a los migrantes carnés de identificación
reconocidos y facilitando la participación de instituciones microfinancieras
y cooperativas de crédito en el mercado de remesas.
En el informe se citan como
ejemplos dignos de emulación experiencias de reducción de comisiones
por transferencia de remesas en India, Filipinas y el corredor Estados
Unidos-México. Se trata, entre otras cosas, de medidas gubernamentales
de apertura del sistema postal a una mayor competencia en materia de
transferencia de remesas, la emisión de carnés de identificación consulares
para facilitar la apertura de cuentas bancarias por parte de migrantes
mexicanos en los Estados Unidos y el uso de mensajes de texto emitidos
a través de teléfonos celulares para las transferencias de remesas.
Además de incrementar los
niveles de consumo de las familias de los migrantes, la sostenida corriente
de divisas a que dan lugar las remesas puede hacer más solventes a los
países para obtener financiamiento externo. Si las instituciones financieras
están facultadas para titularizar los depósitos de remesas, pueden ampliar
el acceso al capital en los países en desarrollo y reducir el costo
de obtención de financiamiento.
En el informe se recomienda
la aplicación de reformas tendientes a facilitar el aumento de las corrientes
de remesas, pero se consideran inapropiados los programas gubernamentales
de imposición de las remesas y el suministro de incentivos que promuevan
el envío de remesas a ámbitos o sectores específicos a través de programas
de fondos de contrapartida. El Banco sostiene que esos planes han sido
poco eficaces en el pasado, por lo cual los gobiernos deben dar a las
remesas el mismo tratamiento que a otros ingresos privados. Análogamente,
por tratarse de fondos privados, no deben concebirse como un sustituto
de la asistencia para el desarrollo.
Las remesas representan
ingresos obtenidos con arduos esfuerzos, que en la mayoría de los casos
han sido gravadosÍ, seìala Bourguignon, economista
principal del Banco. No deben volverse a gravar, ni los gobiernos
deben tratar de que se computen como asistencia para el desarrolloÍ.
El informe y materiales conexos
estarán a disposición del público en la World Wide Web inmediatamente
después del embargo en: http://www.worldbank.org/prospects/gep2006
Prospects for the Global
Economy: documento complementario en línea del informe sobre Perspectivas
Económicas Globales, que estará a disposición de los interesados en
noviembre en: http://www.worldbank.org/prospects/gep2006