Washington, D.C., Septiembre 13, 2005 Ù Las economías de América Latina y el Caribe están agilizando el ritmo de las reformas para ayudar a las pequeìas y medianas empresas a generar más empleos; sin embargo, según un nuevo informe del Grupo del Banco Mundial, las empresas siguen enfrentando engorrosas trabas legales en la mayoría de los países de la región. Doing Business in 2006: Creando empleos, co-patrocinado por el Banco Mundial y la Corporación Financiera Internacional (IFC), la entidad del Grupo del Banco Mundial para el sector privado, concluye que estas reformas, si bien suelen ser simples, pueden crear muchos nuevos empleos.
"La creación de empleo es una prioridad para todos los países, en particular para los más pobres. Mejorar la regulación y ayudar a los que inician empresas son factores fundamentales para crear más empleo, y con ello promover un mayor crecimiento económico. También son esenciales para combatir la pobreza. Las mujeres, que en algunos países en desarrollo integran hasta tres cuartas partes de la fuerza de trabajo, serán de las principales beneficiarias, así como los jóvenes que buscan su primer empleo. El amplio grupo de países que el aìo pasado han impulsado con éxito reformas, desde Serbia hasta Ruanda, están mostrando el camino a seguir. Todos podemos aprender de sus experiencias," dijo Paul Wolfowitz, Presidente del Grupo del Banco Mundial.
Este informe anual, que por primera vez entrega una clasificación mundial de 155 economías en términos de las principales regulaciones y reformas comerciales, concluye que los países latinoamericanos y caribeìos ocuparon el tercer lugar en términos de implementación de reformas durante el aìo pasado, después de los países de Europa del Este y la OCDE, que están incentivando fuertemente a los empresarios a través de reformas de amplio alcance destinadas a racionalizar las regulaciones empresariales y los impuestos comerciales.
En América Latina y el Caribe, las tres cuartas partes de los países implementaron reformas y los países que realizaron los mayores avances en el mejoramiento de su ambiente empresarial fueron Jamaica, Brasil, Ecuador y El Salvador.
Las siguientes son algunas de las reformas implementadas en los países latinoamericanos y caribeìos el aìo pasado:
La nueva ley de quiebras de Brasil redujo a la mitad, de 10 a 5 aìos, el tiempo promedio requerido para el procesamiento de una quiebra. El cumplimiento de los contratos se mejoró mediante el establecimiento de plazos para las apelaciones judiciales y la posibilidad de presentar la evidencia judicial en forma oral y no sólo escrita.
En El Salvador, la nueva "Ley de Procedimientos Uniformes" simplificó las solicitudes ante el registro de empresas. El proceso de apertura de una nueva empresa se redujo en 75 días.
Honduras disminuyó a la mitad los gastos de registro de las empresas y redujo los costos del registro de la propiedad.
Ecuador eliminó algunos impuestos al registro de la propiedad, racionalizando los trámites y disminuyendo el costo del registro de la propiedad. También se redujo en un cuarto del tiempo el plazo requerido para abrir una empresa.
Jamaica aprobó una nueva ley de empresas y simplificó el registro en el seguro social y en el servicio de impuestos. El tiempo requerido para abrir una nueva empresa se redujo en 22 días. Bolivia disminuyó en 2 semanas el tiempo requerido para abrir una empresa.
República Dominicana estableció plazos para el registro de la propiedad y redujo los impuestos del 4 al 3% del valor de la propiedad.
México redujo sus impuestos a las empresasÙdel 33 al 30%Ùanunciándose nuevas reducciones durante los próximos 2 aìos.
Nicaragua y Uruguay promulgaron nuevas leyes para apoyar el intercambio de información creditícia, facilitando el proceso de evaluación de la capacidad de pago por parte de los acreedores.
Colombia, Guatemala y Perú redujeron los plazos requeridos para los trámites de despacho de aduana. Colombia redujo el plazo de 5 a 2 días, Guatemala de 4 a 2 y Perú de 6 a 2. Panamá automatizó el pago de los impuestos sobre el comercio exterior.
El informe monitorea un conjunto de indicadores regulatorios relacionados con la apertura, operación, comercio exterior, pago de impuestos y liquidación de las empresas a través de la medición del tiempo y los costos asociados a los diversos requisitos gubernamentales. No considera variables tales como la política macroeconómica, la calidad de la infraestructura, la volatilidad monetaria, las percepciones de los inversores ni los índices de criminalidad.
En general, los países europeos fueron los más activos en la implementación de reformas. Los 12 países que más reformaron el aìo pasado fueron, en orden, Serbia y Montenegro, Georgia, Vietnam, Eslovaquia, Alemania, Egipto, Finlandia, Rumania, Letonia, Pakistán, Ruanda y Holanda.
Doing Business in 2006 actualiza el trabajo del informe del aìo pasado en siete conjuntos de indicadores del ambiente empresarial: apertura de una empresa, contratación y despido de trabajadores, cumplimiento de los contratos, registro de la propiedad, obtención de crédito, protección de los inversores y liquidación de una empresa. Extiende la investigación a 155 países y agrega tres nuevos indicadores: la obtención de licencias comerciales, el comercio fronterizo y el pago de impuestos.
Los nuevos indicadores incluidos en el informe de este aìo refuerzan aun más la abrumadora necesidad de reformas, especialmente en los países pobres. El informe descubre que los países pobres aplican los impuestos comerciales más elevados del mundo. Estos altos impuestos generan incentivos para la evasión, llevando a muchas empresas a la economía informal, y no se traducen en un aumento de los ingresos. Por ejemplo, varios impuestos a la empresa que se aplican en Uruguay son tan elevados que la evasión del 20% de ellos podría aumentar la utilidad bruta de las empresas hasta en un 80%.
El análisis también muestra que la reforma de los costos administrativos del comercio exterior puede eliminar significativos obstáculos a la exportación e importación. Al contrario de la creencia popular, el papeleo de aduana y otras trabas administrativas (a menudo llamada "infraestructura blanda") provocan los mayores retrasos para las empresas exportadoras e importadoras. Menos de un cuarto de los retrasos son causados por problemas relacionados con la "infraestructura dura", como puertos o carreteras deficientes. En Honduras, por ejemplo, los importadores tienen que presentar 15 documentos y obtener 21 firmas desde el momento en que sus mercancías llegan al puerto hasta que se encuentran en la fábrica. En el caso de los fabricantes de los países en desarrollo, las trabas administrativas que afectan al comercio pueden generar costos que superan los aranceles y cuotas.
Este informe, que se publica anualmente, ofrece a las autoridades responsables de las políticas la capacidad de medir el desempeìo regulatorio en comparación con otros países, de aprender a partir de las mejores prácticas aplicadas en el mundo y de priorizar las reformas. Actualmente en su tercer aìo, el informe ya ha tenido un impacto en las reformas del ambiente empresarial en todo el mundo. "Las evaluaciones comparativas incluidas en Doing Business han motivado y apoyado reformas en más de 20 países y, desde el aìo pasado, nueve gobiernos han solicitado la inclusión de sus países en el análisis de Doing Business," seìaló Caralee McLiesh, una de las autoras del informe.
Las 30 mejores economías del mundo en términos del índice de facilidad para hacer negocios contenido en el informe son, en orden, Nueva Zelanda, Singapur, Estados Unidos, Canadá, Noruega, Australia, Hong Kong/China, Dinamarca, Reino Unido, Japón, Irlanda, Islandia, Finlandia, Suecia, Lituania, Estonia, Suiza, Bélgica, Alemania, Tailandia, Malasia, Puerto Rico, Mauricio, Holanda, Chile, Letonia, Corea, Sudáfrica, Israel y Espaìa. A pesar de que Chile es el único país latinoamericano que forma parte de la lista de los 30 mejores, Jamaica también logró una buena clasificación, en el lugar 43. Haití (134) y Venezuela (120) son los países con la clasificación más negativa de la región. Los obstáculos particulares en la región son la lentitud y burocracia de los tribunales y los impuestos elevados y complejos. Por ejemplo, en Guatemala se requieren 1.459 días para lograr el cumplimiento de un contrato comercial simple en comparación con menos de 2 meses en Japón, Holanda o Nueva Zelanda. Una empresa de Venezuela realizaría 64 pagos de impuestos separados y emplearía más de 800 horas para cumplir con todos los requisitos tributarios.
Todos los países clasificados en los primeros lugares regulan las empresas, pero lo hacen de maneras menos costosas y engorrosas. Los países nórdicos, todos los cuales forman parte de la lista de los 30 mejores, no son países que exhiban una falta de regulación. Por el contrario, tienen regulaciones simples que permiten que las empresas sean productivas y centran la intervención en las áreas en las que realmente cuenta: la protección de los derechos de propiedad y la prestación de servicios sociales.
Sólo el 8% de la actividad económica que se desarrolla en los países nórdicos se realiza a través de empresas no registradas (sector informal). Esto se debe a que las regulaciones son simples de cumplir y las empresas reciben excelentes servicios públicos por los impuestos que pagan. Por ejemplo, Dinamarca cuenta con la mejor infraestructura del mundo. Noruega es el mejor clasificado en los indicadores de desarrollo humano y Suecia ocupa el lugar inmediatamente siguiente. "En los países nórdicos, como también en el resto de los 30 mejores, los reformadores no tienen que escoger entre facilitar las actividades empresariales y proveer protección social. Pueden hacer ambas cosas," seìaló Simeon Djankov, uno de los autores del informe.
El proyecto Doing Business se basa en los aportes de más de 3.500 expertos locales áconsultores de empresas, abogados, contadores, funcionarios de gobierno y académicos destacados de todo el mundo á quienes brindaron apoyo metodológico y colaboraron en la revisión. Los datos, la metodología y los nombres de los colaboradores se encuentran disponibles en la página de Internet del informe Doing Business.
Fuente: Banco Internacional para la Reconstrucción y el Desarrollo; Banco Mundial, información bajo embargo solo para el manejo de periodistas autorizados por el Banco.