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Prospectiva y Estadística
 
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CONSTRUYENDO UN M»XICO DE OPORTUNIDADES

Por: José Ignacio Fernández Carús

Los Pinos.

México D.F. al 1 de Diciembre 2004

Versión de las palabras del Presidente Vicente Fox Quesada durante la Reunión que esta maìana sostuvo con el Gabinete Legal y Ampliado, en el salón Adolfo López Mateos de la residencia oficial de Los Pinos.

Muy buenos días. Bienvenidas, bienvenidos.

Qué gusto tenerles aquí, muchas felicidades por sus cuatro aìos también. Espero que la hayan pasado bien, como yo, y espero que la pasemos mejor estos próximos dos aìos.

Pues, compaìeras, compaìeros, amigas, amigos:

Hoy celebramos el cuarto aìo de Gobierno con una palabra en mente: cambio.

Asumí el compromiso de conducir al país por el camino del cambio, del cambio democrático para avanzar hacia un futuro de mayor prosperidad y justicia.

Entonces el cambio democrático es el rumbo, un mejor porvenir es nuestro destino.

Nuestra travesía democrática ha significado cambios claros que hoy se traducen en un México mejor.

Un México mejor, más transparente y justo, en el que las reglas y las instituciones de la democracia acabaron con indebidos privilegios de la autoridad en beneficio de la ciudadanía.

Un México mejor en donde combatimos a la corrupción con la ley en la mano y con buenos hábitos y prácticas que fomentan la honestidad, la rendición de cuentas y el servicio al ciudadano.

Un México mejor en el que existen mecanismos para que el poder se ejerza en público, para que las y los ciudadanos supervisen y evalúen cada uno de los actos de Gobierno.

Hace cuatro aìos los valores de libertad, integridad, tolerancia y respeto a los derechos humanos carecían de contenido en el vocabulario político mexicano.

Hoy estos valores tienen un significado pleno, avalado por la responsabilidad compartida entre Gobierno y ciudadanía, compromiso de construir un México democrático, ético y de leyes; un México no sólo más próspero, sino también más justo.

Estos aìos han sido una escuela de democracia. Juntos hemos logrado que las reglas y los valores de la política cambien y evolucionen para bien; juntos hemos hecho de México un país en el que todas y todos cuentan, en el que todas las voces se respetan y se escuchan.

México es hoy un país de mujeres y hombres que se reconocen libres, dignos e iguales. Gobierno y ciudadanía hemos hecho del respeto y el Estado de Derecho los cimientos de una nueva cultura política mexicana.

El respeto nos ha permitido asumir la pluralidad con un espíritu de conciliación y diálogo.

El Estado de Derecho nos asegura la construcción de un futuro de bienestar y con justicia.

Sociedad y Gobierno trabajamos juntos por el interés general, sociedad y Gobierno unimos esfuerzos por un México libre de privilegios, donde la equidad sea una realidad.

México es hoy mejor porque estos valores se han traducido en una lucha tenaz en contra de prácticas que violan la dignidad humana como la discriminación.

El cambio ha traído consigo leyes, políticas y acciones que hacen de la inclusión la vía certera hacia la democracia social.

El Gobierno lucha porque cada mexicana y cada mexicano tengan las oportunidades para ser un miembro pleno de nuestra sociedad.

Hemos ido eliminando las ventajas sociales para hacer realidad sus pequeìas y sus grandes aspiraciones.

México es hoy mejor porque tenemos una política social que privilegia el sentido humano de la gestión pública, porque estamos haciendo de nuestra Nación una tierra de respeto y de oportunidades para las y los mexicanos que por aìos fueron marginados y que hoy tienen la posibilidad de superar esa situación.

Nadie puede negar que nuestra lucha en contra de la pobreza y el gran esfuerzo conjunto en educación, salud y vivienda, están dando resultados.

Hoy más de cinco millones 600 mil niìas, niìos y jóvenes continúan sus estudios gracias a una beca. Con el Seguro Popular más de seis millones de personas y pacientes tienen acceso a servicios públicos de salud.

Un millón 600 mil familias han contado con un crédito para comprar su casa y más de tres millones 400 mil personas han podido superar la pobreza extrema, particularmente en el campo y las comunidades indígenas.

Gracias a nuestro trabajo decidido para combatir la pobreza hoy las mujeres, los indígenas, los campesinos y las familias de escasos recursos de nuestras ciudades, que por aìos fueron marginados y olvidados cuentan con todo nuestro respeto y un apoyo real para salir adelante por su propio esfuerzo.

México es hoy mejor porque con alimentación, salud, educación y un techo que los proteja, así como una economía estable y en crecimiento, con acceso a un sistema financiero social que los apoye, una verdadera Banca Social, todos estos mexicanos y mexicanas tienen ya la oportunidad real de acceder a mejores niveles de vida.

Estos aìos no han sido fáciles, sin embargo, en medio de situaciones adversas, nunca, nunca hemos puesto en juego el patrimonio de las y los mexicanos.

El manejo responsable de la economía tiene su recompensa.

Hoy transitamos de nuevo a la senda del crecimiento, lo que se refleja ya en la recuperación de empleos y en la mejora del poder adquisitivo de las personas, de los trabajadores y de sus familias.

México es hoy mejor porque hemos hecho de la democracia sinónimo de igualdad, de respeto a la dignidad de cada mexicana y cada mexicano, de respeto a nuestras leyes y también a la letra y al espíritu del pacto federal.

Así lo demuestra el incremento extraordinario de las transferencias y participaciones a los gobiernos locales, con estabilidad económica, con crecimiento basado en más infraestructura, en mayores inversiones, con auténtico espíritu federalista. Estamos dando bases amplias, definitivas, al desarrollo con justicia que requiere México. Lo demostramos con hechos.

La construcción y modernización de carreteras ha integrado mejor al país, ha abaratado los costos de transporte de mercancías y personas. Hemos modernizado más de 13 mil kilómetros de corredores troncales en todo México, haciéndolos de altas especificaciones. Lo mismo estamos haciendo en infraestructura portuaria y aeroportuaria.

Hemos dado un gran impulso al motor interno de nuestra economía, poniendo en marcha el mayor programa de la historia del país, en materia de inversión público-privada. Gracias a este mecanismo, hoy se están perforando miles de pozos para extraer gas natural en la Cuenca de Burgos.

También se modernizan las refinerías y se hacen nuevas y cuantiosas inversiones en localización de reservas en petroquímica básica.

En materia de energía eléctrica, la puesta en marcha de 23 nuevas centrales y tres obras asociadas bajo la fórmula público-privada, garantiza ya el suministro que se necesitará en toda la década.

También se avanza rápidamente en la construcción de la presa El Cajón, la primera que se edifica después de diez aìos.

México es hoy mejor, porque con imaginación y trabajo tenaz, estamos asegurando la energía que requiere el desarrollo futuro de nuestra Nación.

También estamos dando con el apoyo de los otros órdenes de Gobierno, una lucha efectiva en contra de la delincuencia y a favor de un México más seguro.

El establecimiento, creación de la Secretaría de Seguridad Pública, de la Agencia Federal de Investigación, la AFI, son parte de ese proceso.

Hemos asestado duros golpes al narcotráfico, al contrabando, a la piratería, así como a las bandas de secuestradores y a sus secuaces infiltrados en el Gobierno.

Se trata de una lucha decidida y sin cuartel que, con la ayuda de la ciudadanía, con firmeza, vamos a ganar.

Mexicanas y mexicanos;
Compaìeros:

Hoy tenemos buenas razones para refrendar nuestra voluntad de cambio y para desdeìar lo que dejamos atrás: la prepotencia, el engaìo, la ambición, el menosprecio a quienes menos tienen.

Hace cuatro aìos dejamos atrás un sistema degradado por la corrupción; un sistema no sólo corrupto, sino también ineficiente, autoritario, represor.

México es hoy mejor porque dejamos atrás un presidencialismo que creía erróneamente poderlo todo y que, sin embargo, nos endeudaba, nos dejaba siempre una economía desecha por devaluaciones, crisis económicas e incluso políticas que llegaron a poner en riesgo la estabilidad y la paz social en México.

Hoy festejamos nuevamente el triunfo de la democracia, en un marco de libertades que ha dado paso a una sociedad que vive nuevas experiencias, que avanza por caminos inéditos, que celebra su madurez cívica y asume su responsabilidad con las generaciones presentes y futuras; a un México mejor que tiene en sus manos la capacidad de hacer valer el Estado de Derecho.

Hoy la democracia permite el funcionamiento de mecanismos constitucionales que el autoritarismo había dejado oxidar y envejecer. La democracia nos permite limpiarlos y ponerlos en marcha, hacerlos funcionar debidamente y cumplir lo previsto en nuestra Constitución.

Ya no existen secretos, cosas ocultas; ya no hay temor, nadie teme al ejercicio de las diferentes atribuciones entre los Poderes de la Unión, al diálogo intenso, intensamente democrático entre los Poderes.

Las diferencias se expresan abiertamente y eso hace posible que nuestras instituciones asuman su responsabilidad, cada una de ellas, de cumplir con el deber que les marca la Constitución.

Bienvenida sea la democracia, porque nos está permitiendo cambiar lo que estaba mal, nos está permitiendo transitar hacia el buen Gobierno, hacia un Gobierno supervisado, vigilado por las y los ciudadanos, a fin de que cumpla su deber.

Bienvenida la democracia, porque nos está permitiendo construir un México mejor, diferente, en donde el cambio ha traído nuevos retos y nuevos vientos de esperanza, en donde el cambio democrático significa hoy una sociedad orgullosa de lo que hace y de lo que es.

Somos una democracia que hoy nos permite ver al futuro con optimismo, una democracia que es nuestra mejor herramienta para forjarnos un destino a la altura de las necesidades y aspiraciones de todo mexicano.

Este aniversario es también un nuevo punto de partida. Los desafíos nacionales nos urgen a la acción, a la acción apasionada, llena de cariìo por nuestro país.

El 2005 será sin duda un aìo crucial para nuestra joven democracia.

Iniciamos una nueva etapa en la que se ha de consolidar lo alcanzado con muchas más fortalezas de las que se atreven a admitir nuestros adversarios.

Tenemos y tomemos con valentía, con firmeza la decisión de seguir adelante. Actuaremos con firmeza, no podemos permitirnos ni un paso atrás. La democracia es el bien máximo y una conquista que es irreversible.

Pensemos en nuestros hijos. En nuestras manos está retroceder al pasado o alcanzar el porvenir que queremos para nosotros, para nuestros hijos y para todos los mexicanos.

Hoy, 1 de diciembre, refrendo mi compromiso de hablar con la verdad, refrendo mi compromiso de trabajar con disciplina y pasión al servicio de cada mexicana y cada mexicano, con espíritu desinteresado y con total y absoluta transparencia.

Refrendo mi compromiso en la conducción de un Gobierno que trabaje unido y cuya autoridad moral sea ejemplo para las y los ciudadanos.

Como Presidente de la República velaré siempre por los intereses del país con responsabilidad, honradez, eficacia y patriotismo.

Cumpliré minuto a minuto, hasta el último día con el mandato que las y los ciudadanos me dieron en las urnas. Seguiré trabajando con gran cariìo por las chiquillas y chiquillos de todo México, especialmente por las familias más pobres y con menos oportunidades.

Defenderé con firmeza la democracia contra sus enemigos y detractores. Estoy obligado con ustedes, estoy obligado con las y los mexicanos que están convencidos de que el cambio está dando paso a un México distinto, a un México democrático que cree en sí mismo, que sabe que lo mejor está por venir.

Muchas gracias. Mi invitación a todas y a todos ustedes a redoblar el esfuerzo, a acelerar el paso y a cumplirle a México y a los mexicanos.

Gracias.

 
 
   

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Dr. José Ignacio Fernández Carús
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