VISIÓN
DE LA NUEVA INDUSTRIA ELÉCTRICA
Por:
José Ignacio Fernández Carús
la
nueva reforma estructural planteada busca establecer un sector eléctrico
capaz de cubrir la creciente demanda de energía eléctrica.
La reforma permitirá atraer capital privado para reducir el impacto
presupuestal y los riesgos que asume el Estado, así como fortalecer
la rectoría del Estado en el sector.
La
generación de energía nuclear y la operación y
el control de la red nacional de transmisión (despacho eléctrico)
continuarán a cargo del sector público de manera exclusiva.
Las demás actividades de la industria eléctrica serán
consideradas actividades de carácter prioritario y en ellas podrán
participar los sectores social y privado.
Se
introducirá competencia en las actividades de la industria eléctrica
que lo permiten, especialmente en la generación y la comercialización
las cuales estarán sujetas a un régimen de permisos. Las
actividades que aún constituyen monopolios naturales, como la
transmisión y la distribución, serán objeto de
una regulación económica que simulará condiciones
de competencia. Los activos que se destinen a estas últimas actividades
serán considerados como bienes del dominio público de
la federación, por lo que se requerirá de concesión
para llevar a cabo su explotación. La distribución de
energía eléctrica será un servicio público.
Los
principales elementos del programa de reforma pueden resumirse en diez
puntos:
1)
La transformación de los actuales organismos públicos
del sector eléctrico en distintas empresas especializadas de
generación y de distribución y una empresa de transmisión
encargada del sistema nacional de transmisión;
2)
La creación de un organismo público des centralizado encargado
de la operación de la red nacional de transmisión y del
mercado eléctrico mayorista (despacho eléctrico) y otro
que tenga por objeto la generación de energía nucleoeléctrica;
3)
La apertura de las actividades de la industria eléctrica a la
inversión privada, tanto nacional y como extranjera;
4)
El establecimiento de un mercado eléctrico mayorista de corto
plazo a través del cual los generadores vendan su energía
en condiciones de competencia y el precio sea determinado libremente;
5)
El libre acceso a la red nacional de transmisión y la posibilidad
de que los grandes consumidores (usuarios calificados) participen, directamente
o a través de comercializa dores, en el mercado eléctrico
mayorista;
6)
El desarrollo de contratos bilaterales de largo plazo, cuyos términos
serán pactados libremente entre los generadores y los distribuidores,
comercializa dores y usuarios calificados;
7)
El establecimiento de disposiciones que permitan variaciones del modelo
principal en los sistemas eléctricos del país que no estén
interconectados a la red nacional de transmisión;
8)
La aplicación de una política de subsidios transparentes
y eficaz, con objetivos explícitos de beneficio social;
9)
La planeación por parte de la Secretaría de Energía
de las inversiones en la red nacional de transmisión y, en su
caso, el establecimiento de incentivos para el desarrollo eficiente
y competitivo del sector eléctrico; y
10)
El desarrollo de un marco jurídico claro, transparente y predicible
que brinde seguridad jurídica a la inversión privada y
permita a la Comisión Reguladora de Energía, como autoridad
independiente, regular la transmisión y la distribución
en cuanto al a precio, inversiones y calidad de servicio en beneficio
de los usuarios finales.
PROCESO
DE REFORMA Y TRANSICIÓN
Para
garantizar una transición ordenada y gradual hacia la nueva industria
eléctrica, el Gobierno tiene prevista la instrumentación
del proceso de reforma en tres etapas.
En
la primera etapa, CFE y LFC se transformarán en diversas empresas
de participación estatal especializadas: varias empresas de generación
y de distribución y una empresa de transmisión. En esta
etapa también se establecerá el marco de regulación
básico, el diseño del mercado eléctrico y se crearán
el organismo público, llamado Centro de Operación del
Sistema Eléctrico Nacional ( COSEN ), encargado de la operación
de la red nacional de transmisión y el mercado ( despacho eléctrico)
y el organismo des centralizado responsable de la generación
nucleoeléctrica.
La
segunda etapa estará marcada por el inicio de operaciones del
mercado eléctrico mayorista por lo que la generación y
la comercialización se abrirán a la inversión privada,
nacional y extranjera. Las empresas de generación, públicas
y privadas, competirán unas con otras en el mercado eléctrico.
Los generadores podrán establecer contratos bilaterales con las
nuevas empresas de distribución y con los usuarios calificados,
con o sin la intervención de comercializa dores. Asimismo, se
otorgarán concesiones a empresas de transmisión interesadas
en desarrollar redes no interconectadas al sistema nacional de transmisión.
Por
último las empresas públicas de generación y distribución
y la empresa de transmisión serán desincorporadas progresivamente.
Este proceso será crucial para que la transformación del
sector eléctrico sea completa y exitosa, y permitirá obtener
recursos para el desarrollo de la infraestructura del agua potable,
alcantarillado y tratamiento de aguas residuales, y para construir los
fondos que sustenten los pasivos laborales con los trabajadores y los
jubilados del sector. El Gobierno estará en condiciones de llevar
a cabo la des incorporación de empresas públicas desde
estos momentos. En ella podrá preverse la participación
de capital de los gobiernos locales atendiendo a objetivos de federalización,
así como participación social con recursos de los trabajadores
y sus fondos de pensiones.
Nota:
Por que como bien sabemos todas estas instalaciones son de carácter
de Seguridad Nacional por su releváncia he importancia por su
potencial en el sentido del buen funcionamiento de Nuestras Ciudades.,
las mismas por lógica deben de quedar bajo la protección
del Ejercito Nacional Mexicano. (J.I.F.C)