KABUL, Agosto 28, 2004. - Miles de personas Afganas que su único modo de vivir era ser combatientes y por la ilegal producción de amapola, se les dará la oportunidad de entrar a la nueva economía de Afganistán por medio de la ayuda de una donación de US$19.6 millones que será proveídos por medio del gobierno de Japón y administrada por el Banco Mundial.Los objetivos de esta donación son: proveer inmediatamente oportunidades de empleo por medio del Programa de Emergencia de Empleo Nacional de Afganistán (PEEN) para ex combatientes para facilitar su reintegración a la sociedad civil como componentes del amplio Programa de Nuevo Inicio de Afganistán (PNIA). Dos. Para contribuir con el Gobierno en el programa de alternativa de forma de vida en las áreas de producción de capullos de amapola. El gran enfoque en las dos áreas es: Desarme, Desmovilización y Reintegración (DDR) y Soporte a la Forma de Vida Rural (SFVR).
La Reintegración de los ex combatientes es nuestra preocupación principal como país líder donante de DDR, lo dice Kinichi Komano, Embajador del Japón. Dicha reintegración debe de ser basada en el desarrollo nacional y, en la de los programas de forma de vida. PNIA provee la oportunidad de la generación de ingreso para ambos ex combatientes y gente de necesidad por medio de la rehabilitación de infraestructura, que puede ser esta el líder en el desarrollo regional.
El Programa DDR mantiene la desmovilización de fuerzas y la reintegración a la sociedad, estos son los requisitos indispensables para la consolidación del proceso de paz y reconstrucción del desarrollo social y económico de Afganistán. El programa SFVR, a sido diseìado para eliminar la producción de drogas ilícitas en el país, provee alternativas de ingreso, a los que han visto al cultivo de capullos como lo más deseable o como la única oportunidad para sacarlos de la pobreza.
El Gobierno de Afganistán a demostrado un claro entendimiento de los retos significantes que encara su población, que sus vidas han sido diseìadas por conflictos y extrema pobreza a lo largo de las dos pasadas décadas, lo dice Amer Zafar Durrani, el Líder de Prueba del Proyecto del Banco Mundial. El Gobierno nos pide ayuda para el desarrollo de los programas que permita a la gente seguir diferentes formas de vida para poder contribuir al crecimiento del nuevo Afganistán que está emergiendo.
El programa traerá una ola inmediata de empleo de mano obra para 10,000 ex combatientes no calificados mientras que entre 100 y 300 ex oficiales y ex comandantes serán provistos de entrenamiento y equipamiento (por medio de un arreglo de financiamiento) para empezar pequeìos negocios de escala de trabajo como contratistas. El programa también otorgará entrenamiento vocacional a 1,500 ex combatientes y entrenará a 1,000 más para operar y dar mantenimiento al equipo de construcción de caminos. Con esto se espera generar 3 millones de días de trabajo de empleo para ex combatientes, los trabajadores rurales en la producción de capullos de amapola en las áreas rurales, y otros que viven en la pobreza.
La donación a sido proveída por el Fondo de Desarrollo Social de Japón, establecido por el Gobierno de Japón en el 2000 para ayudar a la gente pobre y vulnerable en proceso de desarrollo. El fondo es administrado por el Banco Mundial. Las dos partes han acordado el implementar una ventana especial incluyendo al FDSJ para apoyar la reconstrucción de Afganistán y la transición asía una estabilidad social, económica y política.
Fuente: Banco Mundial para la Reconstrucción y el Desarrollo información solo para el manejo de periodistas autorizados por el banco.