SECTOR
ELÉCTRICO: SITUACIÓN ACTUAL DEL SECTOR ELÉCTRICO
Por
José Ignacio Fernández Carús
Primera
de cuatro partes
Dos
organismos públicos integrados verticalmente caracterizan la
industria eléctrica actual. La Comisión Federal de Electricidad
(CFE) y Luz Y Fuerza del Centro (LFC) llevan a cabo, en forma exclusiva,
la generación, transmisión, distribución y venta
de energía eléctrica que tienen por objeto la prestación
del servicio público como marca la Constitución Política
de Los Estados Unidos Mexicanos.
Durante
varias décadas la exclusividad estatal fue el esquema apropiado
para integrar el sistema eléctrico nacional y ampliar la cobertura
a todo el territorio nacional. La tecnología disponible y la
escala de los proyectos requeridos, así como las fuentes de inversión
existentes, hicieron necesario que esta etapa del crecimiento ocurriera
a partir de la centralización de los instrumentos de desarrollo
de la industria eléctrica en el sector público. En estas
condiciones, haber considerado a la electricidad como área estratégica
a cargo del Estado en forma exclusiva fue el sustento natural para la
consolidación de la infraestructura eléctrica nacional.
Hoy,
las enormes necesidades de ampliación del sector eléctrico,
los adelantos tecnológicos y la necesidad de contar con recursos
adicionales para financiar otros requerimientos sociales, exigen transformar
un esquema que limita la participación privada a otro que facilite
una amplia concurrencia social, dentro de un marco de efectiva regulación
estatal definida en las leyes que establezcan las condiciones de operación
del sector.
LOS
RETOS DEL SECTOR ELÉCTRICO MEXICANO
En
los próximos seis años (tomando en cuenta fecha 10/03/1999),
la demanda de energía eléctrica en México crecerá
a un ritmo no menor de un 6% anual. Durante ese periodo será
necesario invertir alrededor de 250 mil millones de pesos a está
fecha para modernizar los sistemas eléctricos y garantizar el
suministro.
Los
ahorros presupuestales en la operación y mantenimiento de los
sistemas eléctricos estatales, han permitido al gobierno instrumentar
un programa de electrificación nacional. Con este programa se
logró pasar de 40 por ciento de la población con suministro
eléctrico antes de la reforma, a mas de 70 por ciento dos años
después.
REFORMAS
PARCIALES
Los
países que han intentado introducir reformas parciales que han
fracasado en sus objetivos. La experiencia de reforma en los países
que realizaron cambios en la industria eléctrica pero no una
auténtica reestructuración, ha sido particularmente desafortunada
para atraer inversión privada y aumentar la capacidad en el sector.
Lo anterior se ilustrar con dos ejemplos.
*
En la india, el gobierno instauró un modelo con un comprador
centralizado y una tarifa múltiple, pero sin un mercado eléctrico
competitivo. Los inversionistas requirieron garantías del gobierno
para disminuir los riesgos de inversión. Sin embargo, el gobierno
se mostró renuente. El programa de reforma tuvo que ser abandonado
sin la instalación de un solo MW.
*
En 1992, Portugal adoptó un modelo en el cual coexistían
generadores que vendían su producción a través
de contratos a largo plazo y generadores que podían participar
a través de un mercado libre. Ningún inversionista participó
a través de un mercado libre debido a que el precio fijado en
los contratos a largo plazo resultaba más atractivo. El gobierno
asumió los riesgos de los proyectos, ya que tuvo que garantizar
el financiamiento y la rentabilidad de las inversiones.
ANTECEDENTES
DE REFORMA EN MÉXICO
Las
reformas a la ley del Servicio Público de Energía Eléctrica
de 1992 abrieron un espacio limitado a la participación privada
nacional y extranjera en el sector. Este cambio implicó un reconocimiento
de la necesidad de sumar esfuerzo privado en está industria para
ampliar la oferta eléctrica, ante las limitaciones financieras
del gobierno. En virtud de esas reformas, los particulares participaron
en la generación de energía eléctrica através
de esquemas de autoabastecimineto, cogeneración y producción
independiente de energía eléctrica.
Si
bien estas reformas constituyeron un primer paso en la dirección
correcta, debe reconocerse que el número de participantes privados
ha sido muy limitado, por lasa restricciones que impone la estructura
legal e institucional a los auto abastecedores y cogeneradores. Además,
en el caso de productores independientes, como los suministradores públicos
son por mandato de Ley los únicos compradores, la realización
de estos proyectos exige contratos de largo plazo. En la práctica,
estos contratos transfieren buena parte de los riesgos del los inversiones
al sector público.
OBJETIVOS
DE LA REFORMA
El
gobierno ha desarrollado un programa de reforma estructural con el objeto
de atraer capital privado tanto nacional como extranjero al sector y
asegurar para México un servicio eléctrico eficiente.
Este programa incorpora las mejores prácticas adoptadas en los
sectores eléctricos de otros países y, al mismo tiempo,
considera las particularidades de la economía mexicana y su sector
eléctrico. La reforma estructural propuesta toma en cuenta las
consideraciones siguientes.
*
La capacidad del país para mantener el dinamismo de su economía
y mejorar las condiciones de vida de la población, esta depende,
en gran medida, de la expansión y modernización del sector
eléctrico nacional. Frente a las elevadas tasas de crecimiento
de la demanda eléctrica previstas para los próximos años,
la reestructuración del sector resulta un paso inevitable.
*
El avance tecnológico experimentado en los últimos años
hace factible que el sector privado complemente la actividad del Estado
en la tarea de impulsar al sector eléctrico. La suma de esfuerzos
es la mejor garantía de que el país contará con
una industria eléctrica acorde a su dinámica de crecimiento
y a las aspiraciones de progreso y bienestar de los mexicanos. El Estado
ejercerá la rectoría sobre la industria eléctrica
como actividad prioritaria del desarrollo nacional.
*
La eficiencia y la competitividad de la industria eléctrica nacional
serán promovidas por medio de la operación de un mercado
eléctrico que permitirá garantizar que la demanda existente
en cada momento sea cubierta con la energía eléctrica
generada por las centrales que ofrezcan las mejores condiciones de seguridad,
estabilidad y precio.
*
La expansión de la industria eléctrica que resultará
de estas reformas y que convertirá en uno de los sectores de
mayor dinamismo de nuestra economía, permitirá a los trabajadores
del sector eléctrico obtener mejores ingresos y generará
empleos permanentes y bien remunerados en la economía nacional.
*
En general, la propuesta de cambio estructural de la industria eléctrica
planteada, tiene por objeto incrementar el nivel de eficiencia del sector.
Esto significa introducir condiciones de mercado y de regulación
para asegurar las inversiones necesarias para su expansión, reducir
costos de producción en toda la cadena eléctrica, principalmente
en la generación, introducir tecnología de punta que permita
modernizar los sistemas eléctricos actuales.
Fuente:
Propuesta de Cambio Estructural de la Industria Eléctrica en
México. (Secretaría de Energía 1999)