EL
CRECIMIENTO A AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE: HA REGRESADO
Por: José
Ignacio Fernández Carús
WASHINGTON,
Abril 19, 2004.- Dando seguimiento a un lento crecimiento del 1.1 por
ciento en el 2003, la región de América Latina y el Caribe
(ALC) se espera que crezca 3.8 por ciento en el 2004 debido a unas más
fuertes exportaciones y por un más amplio crecimiento en Brasil
y México, esto lo determina el reporte anual del Banco Mundial.
“El crecimiento en la región a sido bajo debido en parte
a un rendimiento disparejo a través de los países.”
Lo dice Francois Bourguignon, Economista en Jefe del Banco Mundial.
“Pero con una recuperación más amplia vista, especialmente
en el sentido de haber ganado tracción de Brasil y México,
lo cual se dice en el reporte, de Desarrollo Financiero Global 2004.”
De acuerdo al reporte de Desarrollo Financiero Global 2004, la región
en su conjunto avanzó tan solo 1.1 por ciento en el 2003, seguidamente
de un salto del 0.6 del 2002. Excluyendo a países de tasas de
crecimiento altas como son Argentina, Uruguay y Venezuela, los cuales
se recuperan de pronunciadas crisis, los participantes mas fuertes han
sido los del Grupo Andino, donde Chile, Colombia y Perú han registrado
crecimientos por arriba del 3 por ciento al año.
Globalmente, el crecimiento económico creció de 1.8 por
ciento en el 2002 dando un incremento al 2,6 por ciento en el 2003,
y se proyecta que salte al 3.7 por ciento en este año. Los países
en desarrollo, como un grupo, crecieron en un estimado de 4.8 por ciento
en el 2003, y se espera un raro registro de 5.4 por ciento en el 2004,
el cual rebasará su récord previo del 2000 que fue de
5.2 por ciento.
“Ahora que la región está creciendo otra vez, después
de registrar adversos sucesivos choques externos desde 1999, América
Latina y el Caribe deben de utilizar esta oportunidad para reducir vulnerabilidades
macro-económicas por medio de mejorar su elasticidad y muy importante
por medio de avanzar en reformas estructurales en orden para registrar
un mejorado crecimiento de largo plazo,” esto lo dice Guillermo
Perry Jefe Economista para América Latina y el Caribe del Banco
Mundial.

En contraste con otras regiones en desarrollo, el reporte dice que las
ganancias en el crecimiento en América Latina y el Caribe estarán
asociadas a más fuertes netas exportaciones que en el 2003, las
cuales contribuirán en un punto porcentual al crecimiento lo
cual dará una posición que será común en
el superávit. Mientras que la demanda domestica, tienda a disminuir,
como así mismo el gasto domestico, cortarán el déficit
de cuenta corriente de US$53 billones en el 2001 a US$4.5 billones en
el 2003.
De acuerdo con el reporte, el apuntalamiento fundamental para la recuperación
incluye el mejoramiento de administración macro-económica
que es necesaria para contrarrestar la inflación que a sido reinante
atraves de la región, el seguimiento de décadas atrás
de las estrategias de respaldo orientado, que han incrementado los flujos
de comercio y reducido la volatilidad de los ingresos de las exportaciones
que a su vez ha dado como resultado una competitividad más flexible
a las tasas de intercambio.
El reporte Global Financiero de Desarrollo 2004 advierte, que mientras
que, como la demanda domestica revive, el crecimiento de las importaciones
serán más parecidas a crecer y que las deterioradas cuentas
externas tendrán a ser evitadas por medio de prudentes políticas
fiscales.
“El reto de las políticas es tener un objetivo de un ritmo
sustentable de crecimiento –especialmente por medio del logro
de importantes hechos productivos de crecimiento estructurales- y por
medio de evadir tentaciones de sobre-prestamos en el contexto de un
dólar débil y spreads de tasas de interés bajas,”
esto lo dice Mansoor Dailami, líder autor del reporte. “Es
en efecto, el principal riesgo de la prospección de América
Latina, es el de un inesperado incremento en las tasas internacionales
de interés.”
Así como la evolución de los flujos financieros, los recursos
financieros-netos hacia la región han caído drásticamente
de un pico de US$138 billones en el 1998 a US$38 billones en el 2002
–o de 6.9 por ciento del PIB a 2.3 por ciento –la mayor
fluctuación para cualquier región, llegando a estabilzarse
en un estimado de US$46 billones en el 2003.
El reporte dice que la evolución de los flujos financieros reflejan
debilidad en la Inversión Directa Extranjera (IDE) los flujos
se relajaron de un 5 por ciento del PIB en 1998 a tan solo 2 por ciento
en 2003, debido al fin del boom de las privatizaciones y por las dificultades
económicas en Brasil y Argentina. Pero a pesar de la baja de
IDE en PAI, cinco países de América Latina siguen estamdo
dentro de los 10 receptores de IDE –China, Brasil, México,
Argentina, Polonia, la República Checa, Chile, Venezuela, Tailandia,
he India.
En la otra mano, los flujos de capital de largo plazo de deuda declinaron
de 3.2 por ciento del PIB en 1998 a una salida de flujos equivalente
al 0.6 por ciento en 2002, para después retornar fragil mente
al lado positivo en el 2003.
Fuente: Banco Mundial para la Reconstrucción y el Desarrollo,
documentos solo para el manejo de periodistas autorizados por el Banco.