Nuestro Compromiso:
EXALTAR
EL VALOR HUMANO Y DE NUESTROS PUEBLOS
Por:
José Ignacio Fernández Carús
México,
D.F (Enero 16-2001).- En este artículo nos alejaremos un poco
de las inflaciones, tasas de interés, el flujo de capitales y
todo eso, para exaltar mucho, pero mucho más, nuestras culturas
cualesquiera que estas sean, pues es paradójico que llenemos
nuestras vidas con desastres y otros hechos por demás tristes,
y no la llenemos de lo que nuestros antepasados nos quisieron dejar
con tanto esfuerzo.
El
ser humano actual tiene tanto de lo que puede ser enriquecido que es
una lástima que nosotros los medios de información no
lo fomentemos, hay que darles a nuestras generaciones por venir todo
lo más positivo que podamos de nuestras riquezas naturales, nuestro
mundo en una forma global, nuestros conocimientos positivos, nuestras
religiones que pueden hacer de nuestros hijos unos seres humanos mucho
mejor que nosotros, y por que no, la política bien concebida
pues ésta, es el pilar de todas las sociedades.
Tenemos
por compromiso con nuestro futuro los medios de comunicación
el ser mucho mas sensibles en nuestras manifestaciones de lo que le
presentamos al público, estoy cierto que al eliminarse los programas
de nota "roja" (no noticieros) en prensa, sea escrita, sea de
radio, sea televisada, sea de la que sea, les estaremos dando a nuestras
generaciones por venir algo que no generará más violencia,
al contrario si fomentamos el espíritu del ser humano por medio
de la cultura en sus diferentes manifestaciones, las Olimpiadas, los
Mundiales de Foot Bool, los torneos de basket bool etc. les estaremos
dando a estos niños y jóvenes la oportunidad de que su
vida sea armoniosa.
Y
por que no comentarlo, este tipo de cultura también genera economía
y muy, pero muy fuerte, generando turismo, generando espacios recreativos,
generando publicidad, generando consumo, generando intelectualidad,
generando por sobre todas las cosas, hermandad. Tan solo hay que analizar
un Mundial de Foot Bool, pueden confrontarse cualquier país contra
cualquier otro país y de ahí no pasa, simplemente un juego.
Por
eso yo los invito a que practiquemos este tipo de prensa, y de medios,
y veremos que nuestros pueblos cambiaran paulatinamente de forma de
pensar y de actuar, y veremos que también la economía
se diversifica, y se fomenta en muchas más ramas, y por sobre
todas las cosas estaremos y seremos mejores seres humanos en este Mundo.
XOCHICALCO
Al
sur oeste de Cuernavaca, entre los cerros que crecen en las estribaciones
de las sierra, se levanta Xochicalco, como un espolón de piedra.
Sus muros de contención, taludes, terrazas, calzadas, palacios,
pirámides, juegos de pelota y "temazcales", dan forma a una ciudad
diversa y monumental. Las alturas vecinas formaban parte de esta ciudad
y ahora de sus ruinas. Sin embargo, el nombre de Xochicalco se aplica
perfectamente al cerro dónde se asienta su parte principal y
cuya superficie toda se encuentra fabricada a mano, según la
afortunada expresión del Alzate.
La
ciudad fue planeada cuidadosamente. Sus construcciones aprovecharon
la configuración del terreno -volúmenes y texturas- para
crear el sistema arquitectónico que envuelve al cerro que culmina
en la acrópolis. Pensaron la ciudad de modo anticipado y subordinaron
la organización de su espacio urbano al cumplimiento de fines
sociales, religiosos y militares. Xochicalco debió parecer un
cono erizado de trincheras y casamatas, una enorme escultura militar.
Cumplía en efecto, funciones de fortaleza, de plaza fuerte, como
otras ciudades del pasado.
Fue,
también, un importante centro religioso y, según algunas
tradiciones, la sede misma de Tamoancahn, el Olimpo y el paraíso
indígena, el espacio de todos los prodigios y resurrecciones,
el lugar de creación del universo, del tiempo y de la vida humana.
Verdad
es que el Xochicalco actual, eminencia calcárea rodeada de maleza,
sugiere escasamente la idea del paraíso o jardín del edén.
Pero el paisaje que puede contemplarse desde sus alturas, con laguna,
árboles y flores , bien podrían acomodarse a esta imagen.
La relación mítica e histórica entre Xochicalco
y Tamoanchan viene de lejos. Se menciona en remotos cantares en lengua
Nahúatl y su naturaleza es motivo de una viva prolongada polémica
entre especialistas.
En
la cosmovisión indígena, Tamoanchan es patria originaria
y el destino final del hombre. Todo peregrinar termina en Tamoanchan
y por eso busca su figuración en la tierra o impone ese nombre
al lugar donde se detiene. El mito pudo o engendró ciudades verdaderas.
Una fuente indígena del siglo XVI la ubica en la provincia de
Cuernavaca, que es Cuauhnáhuac y que constituye la primera referencia
de quienes, como Francisco Plancarte o Román Piña, la
identifican con la ciudad de señorío de Xochicalco. Comparte
la opinión, Miguel León Portilla, quien dice que hay elementos
para confirmar la relación legendaria entre la Casa de las flores,
Xochicalco, y el mítico Tamoanchan.
Se
atribuyen a tamoanchan otras residencias terrestres. Alguno piensa que
el nombre se aplica a una extensa comarca que comprendía parte
de los valles de puebla, Tlaxcala, México y Cuernavaca. Algunos
más, que estuvo en Chalco o en un punto indefinible próximo
a la costa de Veracruz.
Habría
que anotar, al margen de esta erudita controversia, que no hay ni puede
haber genuinas certidumbres respecto del espacio real que ocupan los
lugares ficticios. El mito geográfico o utopía es, por
fatalismo etimológico, el lugar que no existe. Pero la transfiguración
de Xochicalco en Temoachan resulta, en todo caso, parte del patrimonio
legendario de Xochicalco, el lugar donde el devastado rostro de la ciudad
esconde o representa su esplendor pasado y donde la vieja ciudad, ya
perdida en los arrabales del tiempo, escondía o representaba
a otra imaginaria.
Cualquiera
pensaría que el mas importante monumento de Xochicalco, la llaman
Pirámide de las Serpientes Emplumadas, y estuvo consagrado a
Quetzalcoatl. Así lo proclaman las ocho enormes serpientes que
ciñen la base del templo y los vestigios de otras dos que se
encuentren las faldas de la escalera principal. La serpiente de plumas
de quetzal es el nombre y la presentación icono gráfica
de Quetzalcóatl, cuyo culto se manifiesta en distintos y distantes
puntos del mundo meso americano.